Ignacio Lago de Colón, rompiendo prejuicios. Una reflexión sobre la discriminación en el deporte.
Les dejo una pequeña reflexión sobre esta noticia de hace unos días atrás:
Se viralizó que un delantero de Colón de Santa Fe, en un fragmento de una entrevista, habló abiertamente de su orientación sexual. Ignacio Lago, que de él se trata, está en pareja con otro hombre y eso pasó a ser noticia en redes sociales y en diarios on line en forma inmediata.
Entonces nos preguntamos, ¿por qué esto es noticia, debería ser noticia?
Es noticia sencillamente porque en general, y en particular en el mundo del futbol, admitir la homosexualidad sigue siendo un tema tabú, más allá de que no solo no es ilegal, no solo no es una patología, sino que nuestro país reconoce la igualdad de derechos para todas las personas sin importar su orientación sexual. No solo en cumplimiento de la Constitución Nacional y los Pactos Internacionales de DDHH incorporados a la misma, sino también por las leyes 23.592 (contra actos discriminatorios), y la de matrimonio igualitario 26.618 (incorporada luego al nuevo Código Civil y Comercial de la Nación), estás de menor rango que la Carta Magna y los Pactos citados.
Son muchas las canciones de las tribunas de canchas de futbol argentino que están plagadas de cantitos homofóbicos que, al admitírselos y no ser sancionados, lo único que hacen es reforzar el estigma y la discriminación hacia las personas gays. Que no hacen otra cosa que impedir que cada persona abiertamente goce de su orientación sexual sin tener que ocultarla por temor a los señalamientos discriminatorios, las burlas, etc.
Entonces debo celebrar la noticia, porque el impacto es positivo (aun a pesar de muchas críticas de personas ignorantes o discriminadoras particularmente en comentarios de redes sociales en donde se difundió la noticia) porque le están diciendo a la sociedad, sí, hay deportistas gays, en este caso un jugador de fútbol profesional. Pero no es el único, aunque haya otros que se deban ocultar por el estigma y la discriminación que aun persiste. Hay otros jugadores de futbol gay, y también hay jugadores gays en otros deportes, en básquet, en volley, en handball, en tenis...
Los pioneros,o más conocidos, en visibilizarse han sido otros, Sebastián Vega, basquetbolista de Boca Juniors por ejemplo, o Facundo Imhoff, destacado jugador de voley que defendió los colores de la selección nacional argentina de ese deporte.
Pero muchos aún siguen en ese clóset protector de señalamientos.
Para los jóvenes y adolescentes gays a los que les guste jugar al futbol, también es una buena noticia, porque no está bueno que deban meterse en un closet por el “qué dirán” como aun ocurre.
Por todo lo arriba descripto es que esto es noticia.
Ahora bien, ¿debería ser noticia? Hoy lo es por lo dicho más arriba (y más motivos aun), pero lo ideal es que algún día deje de serlo, porque la orientación sexual de alguien no debería ser noticia, ni argumento para señalar prejuiciosamente a alguna persona en forma negativa.
Y si vamos a criticar a algún jugador de futbol, que sea porque pateó mal un tiro libre, porque hizo una falta evitable en el área penal o porque se hizo expulsar tontamente
Es noticia sencillamente porque en general, y en particular en el mundo del futbol, admitir la homosexualidad sigue siendo un tema tabú, más allá de que no solo no es ilegal, no solo no es una patología, sino que nuestro país reconoce la igualdad de derechos para todas las personas sin importar su orientación sexual. No solo en cumplimiento de la Constitución Nacional y los Pactos Internacionales de DDHH incorporados a la misma, sino también por las leyes 23.592 (contra actos discriminatorios), y la de matrimonio igualitario 26.618 (incorporada luego al nuevo Código Civil y Comercial de la Nación), estás de menor rango que la Carta Magna y los Pactos citados.
Son muchas las canciones de las tribunas de canchas de futbol argentino que están plagadas de cantitos homofóbicos que, al admitírselos y no ser sancionados, lo único que hacen es reforzar el estigma y la discriminación hacia las personas gays. Que no hacen otra cosa que impedir que cada persona abiertamente goce de su orientación sexual sin tener que ocultarla por temor a los señalamientos discriminatorios, las burlas, etc.
Entonces debo celebrar la noticia, porque el impacto es positivo (aun a pesar de muchas críticas de personas ignorantes o discriminadoras particularmente en comentarios de redes sociales en donde se difundió la noticia) porque le están diciendo a la sociedad, sí, hay deportistas gays, en este caso un jugador de fútbol profesional. Pero no es el único, aunque haya otros que se deban ocultar por el estigma y la discriminación que aun persiste. Hay otros jugadores de futbol gay, y también hay jugadores gays en otros deportes, en básquet, en volley, en handball, en tenis...
Los pioneros,o más conocidos, en visibilizarse han sido otros, Sebastián Vega, basquetbolista de Boca Juniors por ejemplo, o Facundo Imhoff, destacado jugador de voley que defendió los colores de la selección nacional argentina de ese deporte.
Pero muchos aún siguen en ese clóset protector de señalamientos.
Para los jóvenes y adolescentes gays a los que les guste jugar al futbol, también es una buena noticia, porque no está bueno que deban meterse en un closet por el “qué dirán” como aun ocurre.
Por todo lo arriba descripto es que esto es noticia.
Ahora bien, ¿debería ser noticia? Hoy lo es por lo dicho más arriba (y más motivos aun), pero lo ideal es que algún día deje de serlo, porque la orientación sexual de alguien no debería ser noticia, ni argumento para señalar prejuiciosamente a alguna persona en forma negativa.
Y si vamos a criticar a algún jugador de futbol, que sea porque pateó mal un tiro libre, porque hizo una falta evitable en el área penal o porque se hizo expulsar tontamente
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